Bolsonaro

/ / Bolsonaro

Lauro Ramírez López, socio del Club de Ejecutivos.

Si se trató de una preparación en el Ejército o si es un fenómeno político, si la gente se cansó de la corrupción del Socialismo del siglo XXI, o si el péndulo vuelve a oscilar, o si es todo eso, hay que seguir analizando. Pero la realidad es que la inminente victoria del candidato nacionalista en Brasil tendrá repercusiones en el Paraguay.

La buena conducción económica y la prudencia fiscal derribaron esa especie de mito que siempre rebotaba por aquí, de que Brasil estornuda y nosotros nos resfriamos. Y lo mismo con Argentina. Lo hemos hecho bien, hemos aplicado políticas anti cíclicas que nos mantuvieron en la línea del crecimiento a pesar del mal momento de nuestros vecinos. Pero también lo que pasa en la región nos afecta.

Los pueblos no toleran mucho tiempo el poder del mismo signo político o ideológico. En Latinoamérica por la escandalosa corrupción. Pero en otras latitudes por otros motivos. Obama no fue acusado de corrupción en los Estados Unidos, y sin embargo eligieron a Trump, de visión radicalmente distinta al demócrata. Es decir, los motivos por los que el pueblo oscila no son simplemente los “malos manejos administrativos”, sino una especie de búsqueda de equilibrio en las visiones y en la conducción del país.

Bolsonaro es ese cambio en la dirección del péndulo, para el Brasil. Es la vuelta a lo tradicional luego de la triste aventura socialista. Y digo triste por los resultados, la mayor red de corrupción en su historia. En principio no debería ser un choque para el Paraguay, puesto que Argentina y Chile van también con nosotros en la misma dirección.

Artículo publicado el 15 de octubre del 2018 en el diario 5Días.