El mundo empresarial en standby

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Laura Ramos, socia del Club de Ejecutivos del Paraguay.

En los últimos meses la sociedad civil ha jugado como espectador en un partido de ajedrez que se va desenvolviendo en la arena política.

Por un lado habría que analizar si los plazos de cambio de gobierno son acordes a los tiempos modernos, donde necesitamos agilidad en las respuestas y en las acciones concretas para un mundo que no se detiene. El equipo de gobierno saliente se encuentra con muchas preocupaciones propias, seguramente en dejar culminados sus propios proyectos, y quizá prefiere no tocar áreas que puedan ser de mayor debate. Mientras tanto, por el otro lado, tenemos un equipo de transición interiorizándose de la situación actual de los distintos ministerios y temas nacionales de interés y no tiene aún el poder en ejercicio para iniciar con determinaciones o respuestas necesarias al mercado. Por lo que ante esta situación, los empresarios no tenemos otra que quedar en standby por unos meses, desde las elecciones hasta la asunción del nuevo equipo político, para tener certeza de las que acciones se tomaran.

Y no solo la transición es lenta y vamos conociendo de a poco los nuevos nombres de las personas que estarán al mando de importantes organismos del Estado sino que una vez asumido el nuevo gobierno, también llevará un tiempo para que este equipo inicie con sus planes como es normal en toda transición. Todo esto trae a colación --como sabemos en economía-- que la oferta y la demanda se mueven por las expectativas de ambas fuerzas, por lo que cuando el tiempo de transición y de falta de decisiones concretas a ciertas circunstancias económicas que se van dando, hace que el mercado se enfríe y se enlentezca, dado que ningún sector empresarial quiere dar un paso en falso.  

Además de esto si agregamos el tema del día, donde la Constitución ha venido interpretándose, por cada sector con su propio lente, y amoldando las cátedras de constitucionalistas según el color de su cristal, es más difícil aún para el sector empresarial tener claro las reglas del juego y que expectativas tener del sector político llegado el momento de tomar una decisión. El mundo de la política nos tiene en los últimos meses en jaque dejando al empresariado con la duda diaria de que pasará al día siguiente, quién está dentro de la ley según la Constitución y quiénes no cumplen con el mandato popular. Estas incertidumbres creadas adrede por distintas convicciones personales dejan en standby a la economía,  compelida a quedar a merced de unos pocos con afanes propios.

El día de hoy se desatará seguramente una serie de decisiones que afectarán por los próximos años a la economía del país, ya que lo que se decide dentro del estamento legislativo afecta significativamente cómo se desarrolla la vida económica del país.

En este juego, del que algunos pueden formar parte desde más lejos o más cercanamente, es un ida y vuelta de reveces políticos donde las interpretaciones jurídicas constitucionales son el alfil. Está de más decir que esta espera es larga y desconcertante, y que produce una serie de resultados en el ámbito empresarial. Sería bueno tener el diario del lunes y poder tener la tranquilidad de que las decisiones legislativas fueron las adecuadas para el país. No nos queda otra que esperar y seguir enfocados en cumplir cada uno nuestro rol desde donde nos toca para forjar un Paraguay mejor para todos. 

Artículo publicado en el diario La Nación el 30 de junio de 2018