Juntos haremos más

/ / Juntos haremos más

Gabriela R. Teasdale, socia del club de Ejecutivos del Paraguay.

Esta semana los paraguayos fuimos partícipes de un acontecimiento con el que muchos renovamos nuestra fe en la democracia: la asunción de un nuevo presidente de la República que llevará las riendas del país durante los próximos cinco años.

Aunque creamos a menudo que nuestra democracia es carente, vivir bajo sus libertades es todo un privilegio. Tener la posibilidad de practicar el derecho al voto y la responsabilidad de exigir resultados a nuestros gobernantes es un ejercicio ciudadano que debe comprometernos, pero a la vez llenarnos de orgullo.

Eso fue lo que me motivó a seguir con mucha atención los primeros pasos de nuestro flamante gobernante. Y me sentí especialmente conmovida por el contenido de su primer mensaje, un discurso lleno de optimismo que giró alrededor de una palabra poderosa y trascendente: transformación. Tenemos que decidir si queremos seguir mirando atrás o iniciamos una transformación real, cargada de esperanzas y desafíos, decía el presidente, quien además apeló al perdón para sanar el alma y traer la reconciliación y la paz a nuestro país.

Fue grato escucharlo enumerar otros valores fundamentales como la unidad, el servicio, el trabajo duro y la solidaridad, y he admirado el énfasis tan marcado que ha puesto desde la campaña en la defensa de la familia. Pero sobre todo me impresionó la invitación para que juntos impulsemos “una transformación cargada de amor” donde el ciudadano sea el principal motor, porque creo firmemente que el amor debe movernos como personas, padres, hijos, ciudadanos y también como gobernantes.

Los grandes líderes de la historia siempre han sabido poner a la gente primero y para hacerlo deben ser capaces de escuchar sus reclamos y reivindicaciones. Las últimas semanas hemos visto a miles de ciudadanos alzar la voz en las calles, en las plazas, en los medios de comunicación con un NO rotundo a la corrupción, luego de que salieran a luz escandalosos casos que tienen como protagonistas a políticos influyentes. La transparencia y el combate a la corrupción deberían marcar la hoja de ruta del nuevo gobierno.

El político e intelectual español Enrique Tierno Galván decía que los bolsillos de los gobernantes deben ser de cristal. En esta coyuntura, los trajes enteros de nuestros gobernantes deberían ser así y su administración absolutamente impoluta.

Las intenciones están claras, las herramientas son suficientes, ahora el nuevo equipo deberá trabajar con firmeza y ahínco para promover los cambios que necesitamos, en el ámbito económico, social y especialmente en el campo educativo, donde tenemos mucho por hacer.

Mi propuesta es que acompañemos a la administración que acaba de asumir. Seamos pacientes para permitirles acomodarse y trabajar, pero a la vez exigentes con los resultados. Fue bueno lo que se hizo, pero es mucho más satisfactoria la percepción de que juntos seguiremos haciendo más. Sin perder el objetivo que es la gente, el bien común y el anhelo de ver a un Paraguay próspero y competitivo. Un país que sirva de modelo para otras naciones.

El presidente dijo que prefería los aplausos de salida antes que los de entrada. Hagamos fuerza para que el aplauso sea para todos los paraguayos.

Artículo publicado el 18 de agosto de 2018 en el diario La Nación