La cultura de la posverdad

/ / La cultura de la posverdad

Héctor Sosa Gennaro, socio del Club de Ejecutivos del Paraguay.

Como decía Kenan Malik, “vivimos en un mundo con demasiadas verdades”.

 En nuestro tiempo más que nunca se discute sobre la verdad, existiendo varios puntos de vista sobre la realidad de las cosas, basados en ideologías y costumbres, y con incidencia en torno a la vida social y el Estado. Para Aristóteles la verdad es la unión de distintas cosas, y la falsedad es la división, dependiendo fundamentalmente el significado de la misma, del pensamiento y de las cosas inmutables.

Se denomina política de la posverdad o política posfactual a aquella que desconectándose totalmente de la esencia de la problemática pública se aprovecha de cuestiones populistas para falsear la realidad en beneficio de ciertos sectores.

Definitivamente, esta corriente no tiene otra finalidad que  disfrazar ideologías dándoles un rótulo de verdad a cuestiones que son totalmente falsas e interesadas. Están generalmente familiarizadas a ideas como el establishment, el Nuevo Orden Mundial, o aquellas que tienden a difundir rumores falsos sobre cuestiones que son de interés de la gente o contra personalidades influyentes.

Los diferentes sistemas de difusión, como las redes sociales, son el vehículo ideal para la instalación de una variedad de “puntos de vista” sobre la verdad de las cosas, siendo lo grave la creación en el común de la gente de falsos preconceptos en ámbitos sociales y  políticos con evidente propósito de generar inestabilidad y anarquía dentro de un país.


Artículo publicado el 21 de enero de 2019 en el diario 5Días