Lograr una agenda país

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Por Laura Ramos, socia del Club de Ejecutivos.

En los últimos días se realizaron diversos foros, unos convocados por sectores del gobierno, otros por el sector privado así como también otros por ONGs. Esta intensidad de agendas en la semana demuestra el interés de cada convocante en diversas áreas.

Si uno se pone a pensar, todas las áreas son interesantes, y cada una con un desafío particular, pero creo más importante aún el desafío de lograr la convergencia de los intereses de los distintos actores participantes y poder hacer realmente una agenda país. La importancia de tener una agenda común sería que todos los actores se sentirían ¨padres de la criatura¨ y harían –cada uno desde su lugar– su parte para llegar a los resultados esperados.

Un tema no menor en realizar esta agenda común es la generación de confianza entre los actores de la sociedad. Si no existe confianza entre las partes, muy difícilmente se pongan de acuerdo en el cómo y en el fin al cual desean llegar. Un ejemplo claro de esto es la necesidad o no de una reforma constitucional. Hay sectores que creen que es una necesidad imperiosa y otros agentes de la sociedad sienten que hay realmente una agenda oculta tras esta urgencia de cambio. Si las necesidades u objetivos no son claros, los demás actores sentirán más bien una desconfianza y preferirán seguir con lo que tienen antes de abrir la caja de Pandora y terminar con una Constitución con más problemas que los actuales.

Y ¿cuál sería este primer paso para tan esperada agenda? Creo que un muy buen momento es el que tenemos ahora donde las futuras autoridades nacionales están en un proceso de revisión de planes y generación de expectativas, con un equipo de trabajo renovado. Este sería un buen momento para iniciar un proceso de cambio y de tentativas de un nuevo horizonte. No significa que un equipo de gobierno sea mejor que otro, sino que está todavía sin el cansancio y el desgaste propio que la vida pública conlleva, con sus aciertos y desaciertos.

Por el otro lado, el sector privado empresarial y las ONGs deben hacer lo suyo, como en estos últimos días, poniéndose de acuerdo en los ejes de trabajo prioritarios para el país. Proponer una mecánica de trabajo conjunto y llevar propuestas concretas a problemas concretos. Si bien muchos resultados serán trabajo de mediano y largo plazo, es importante lograr un consenso y que esta agenda trascienda a los gobernantes de turno y a las necesidades puntuales de algún sector en particular en la actualidad.

Finalmente, considero importante que los representantes de los distintos ámbitos sean personas de trayectoria indiscutida. Esto generaría la confianza de la que hablamos anteriormente, y también tendría relevancia que sean expertos en sus respectivos temas. Así lograríamos que la élite de nuestra época sea capaz de vertir en acciones los tan escuchados reclamos de mejora en seguridad, educación, salud y fortalecimiento institucional entre otras demandas sociales tan indispensables para el desarrollo del país.

Si logramos convertir a nuestros dirigentes de los distintos ámbitos en líderes de un cambio de prioridades en la agenda, daríamos inicio al esperado proceso de mejoramiento en la calidad de vida de muchos paraguayos.