Alejandro Guggiari

Club de Ejecutivos / 11/11/2019


¿Tu mejor decisión de negocios?

Pasar de ser un hombre de negocios a convertirme en empresario.


¿Qué querías ser de niño?

Quería ser ganadero, corredor de autos, empresario. Con dos premisas claras: independencia económica y ser el mejor.


¿De qué te sentís orgulloso?

De adoptar el trabajo honesto como medio de vida desde muy joven. 


¿Lo más disparatado que has hecho en lo profesional?

Dedicarme al negocio de las flores. Cada vez que pedían una corona fúnebre me arrepentía de haberme metido en eso.


¿Y lo más acertado?

Formar una hermosa familia e integrarlos al negocio. Y enfocarme en una actividad. El destino me puso al frente de una estación de servicio a los 22 años. Hoy es una red que forma un grupo con 34 años, y personas que me acompañaron desde el inicio. Tengo la satisfacción de haber logrado mejoras culturales, sociales y económicas entre esas personas.


Alguien que te haya dejado huella

Mi padre Ezio Guggiari, me inculcó el hábito de emprender constantemente. En el negocio de estaciones de servicio, Chicueto Ortega, le debo mucho de lo que soy como empresario.


El mejor consejo que te han dado

Puntualidad y perseverancia (mi padre).


Un nuevo desafío 

Como gremialista quisiera lograr un orden y un marco regulatorio para la actividad de la comercialización de combustible.


Un consejo para otro emprendedor

Persevera y vencerás. Gracias a eso logré formar una empresa ganadera, otra comercial y cumplir mi sueño de niño de correr autos de carrera.


Nota de la edición no. 112 Octubre 2019