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¿Cuánto vale tu empresa?

Gabriela Teasdale / 13/04/2018

Si en este preciso momento sonara tu teléfono y alguien del otro lado te dijera: "Quiero comprar su empresa ¿cuánto cuesta?", ¿tendrías una respuesta?


El empresario suele tener una relación afectiva con su negocio, lo cual le lleva en ocasiones a sobrevalorarlo ante la perspectiva de una venta. Sentimentalismos aparte, el valor real de una empresa se mide por su capacidad para generar dinero. 

Ahora, valorar los elementos que componen esa empresa y que en conjunto le dan esa capacidad, no es tarea fácil.  Jorge Ignacio Gross Brown, socio del estudio jurídico homónimo y del Club de Ejecutivos comenta: “Existen muchos métodos de valoración. Las fórmulas pueden estar basadas en el EBITDA (Utilidad antes de Intereses, Impuestos, Depreciaciones y Amortizaciones) que se multiplica por un determinado factor; también en el patrimonio neto, en los flujos, el nivel de endeudamiento, las proyecciones, los planes de negocio, la calidad de la gerencia, en el pasivo laboral, etc. El valor también depende del tipo de empresa, el mercado donde opera y su nivel de sofisticación.”

Como asegura el experto, en lo relativo a lo financiero el EBITDA es el indicador por excelencia para conocer cuánto gana cada año la empresa. Sin embargo, para que este índice nos de una idea exacta de la salud financiera del negocio, ha de cotejarse con otros parámetros como la inversión realizada, las ventas efectuadas o el endeudamiento contraído.

Ante una venta inminente también es necesario valuar el capital humano, los bienes tangibles (equipamiento físico), la tecnología utilizada (software y hardware).Por último, existen otros aspectos susceptibles de ser valorados como: la cartera de clientes, los proveedores, la competitividad de la empresa, los riesgos, el posicionamiento en el mercado, la situación actual del rubro y hasta la percepción del consumidor respecto de la marca.

Tampoco hay que perder de vista las licencias, contratos, seguros, patentes, que deben estar cerrados antes de una transacción de este tipo. “En el momento de vender una empresa, es necesario realizar un “due diligence” (un informe de diligencia debida) a los efectos de verificar y evaluar si la empresa posee la documentación legal obligatoria requerida para la actividad que realiza (permisos, registros, habilitaciones correspondientes), y las eventuales contingencias que pudieran surgir producto de la compraventa (M&A). 

El resultado que arroje este informe tendrá un impacto en el momento de establecer el valor de venta de la empresa, ya que muchas veces es posible cuantificar los costos de las contingencias que pueden surgir luego de este análisis”, asegura la abogada Marysol Estigarribia, socia de Ferrere Abogados y del Club de Ejecutivos.

  • www.grossbrown.com.py
  • www.ferrere.com/es/
  • www.cpaferrere.com

Empresas que cotizan en bolsa

“El valor de las acciones está basado en el MTM, Mark-to-Market (precio por acción en el mercado en el día de compra)”, asegura Gross Brown. “Los precios de las acciones se fijan por la oferta y la demanda de las mismas en el día particular de compra. Lo que afecta a la oferta y demanda es un análisis riguroso de la valoración de las acciones ese día concreto, donde entrarán todos los factores de valoración de la empresa que se realizan para determinar qué precio pagar por la acción en esa fecha determinada.

No obstante, en nuestro país el número de empresas que cotizan en bolsa de valores es bajísimo comparado a otros mercados de capitales. La mayoría de las empresas que cotizan emiten deuda (bonos). Por ende el mercado secundario de venta de acciones en bolsa no es dinámico. Las ventas ocasionales de acciones se dan dentro del marco de operaciones no muy publicitadas y si no participamos en la operación, normalmente nos enteramos por medio del boca en boca”, acota.


¿Cómo fijar un precio?

En EEUU se suele pedir el 25% de lo que la empresa factura en un año. En otros países como España, este valor puede superar el 50%. En Paraguay, donde “usualmente las operaciones de compraventa de empresas no son tan complejas, es común considerar el valor nominal de las acciones de la compañía como valor de venta”, comenta Marysol. 

El valor de una empresa se fija según su situación y perspectivas particulares y varía, en cualquier método de estimación, entre el valor mínimo (o sustancial) y el máximo (o proyección de resultados de la empresa).

Tanto si se es vendedor o comprador, el éxito de la transacción dependerá de la fiabilidad del valor de referencia al que llegue el asesor contratado para el proceso. 

Los expertos recomiendan utilizar al menos dos de los siguientes métodos de valoración para obtener un intervalo de valores que permita llegar a una cifra lo más aproximada de cuánto vale la empresa.


4 técnicas para ponerle precio a una empresa


Múltiplos

Esta técnica se hace en base al EBITDA, y es conveniente si la empresa tiene más de 10 años y un histórico de resultados. Es tan simple como sumar los resultados del año anterior, el actual y los esperados para el año siguiente y multiplicar por un número entre 3 y 7. Si la compañía ha tenido crecimiento estable y su rubro no acusa cambios sustanciales en el fututo, este es un buen método. No obstante, acota Sebastián Pérez, gerente Outsourcing en CPA Ferrere y socio del Club de Ejecutivos, “aunque es el método más utilizado en el mundo, en nuestro país y en la región, la limitación es que hay pocas transacciones actuales y verdaderamente comparables, lo que dificulta el análisis. Igualmente se utilizan estos múltiplos como referencia y complemento para el método de flujos.” 


Descuento del flujo de caja

Conveniente para las empresas jóvenes, con pocos datos de balance. Esta metodología es la más utilizada en nuestro país y consiste en proyectar los resultados que se obtendrán en los próximos años, para después descontarlos a una tasa que dependerá de la actividad de la empresa, los riesgos y el retorno requerido por los inversores. Se trata de aproximarse al valor actual del dinero que será capaz de generar la empresa. Para Sebastián “esta técnica fundamenta el valor de la empresa en su capacidad de generar rentabilidad en el futuro, considerando las expectativas del mercado y del propio negocio.”


Patrimonial o Valor de Activos Ajustados

La mayoría de las valoraciones se hacen con las dos técnicas anteriores. Pero existen otras. Por ejemplo, el método patrimonial fija el valor de la empresa en función a sus bienes tangibles y estados financieros. La falencia de este método es que no tiene en cuenta los bienes intangibles (capacidades, expectativas, …) , centrándose en un momento de la empresa, olvidando que es una entidad dinámica. Pérez comenta que este método se usa generalmente como referencia en casos de cierre o liquidación.


Método comparativo

Averiguar por cuánto se vendió una empresa similar es lo primero que pasa por la cabeza del vendedor. Este método  da una perspectiva del mercado y permite calcular ratios. 

Sin embargo, ninguna de estas técnicas es exacta. Por eso se usa más de una a la vez. 

Según Marysol, "es importante establecer la diferencia entre los conceptos de valor (aproximación obtenida en base a las metodologías descritas) y precio (monto acordado en la negociación) en un proceso de compraventa. El precio final dependerá del poder de negociación que tengan cada una de las partes, la necesidad de vender o la importancia de quedarse con el negocio, según corresponda.”